LA LIEBRE Y LA TORTUGA
Enviado por Maite el 06/04/2007
¿Queréis oír la historia de una liebre y una tortuga? La liebre corre muy veloz. Ella lo sabe bien y está orgullosa de ser tan rápida. Un día se jactaba de ello hablando con una tortuga. - Ven, hermanita tortuga – dijo la liebre -, veamos cuál corre más. A ver quién llega primero a aquel roble que hay allí. La hermana liebre se reía burlona, porque la tortuga no sabe correr. Camina muy despacio, pasito a paso. - Bien, vamos a probarlo - dijo la tortuga -. Haré lo que pueda. Vamos a probar. - A la una, a las dos, a las tres ¡ Y comenzaron la carrera. La hermana liebre pensó que podía ganar sin probar siquiera. - De todas maneras he de ganar – pensó -. Todavía puedo echarme una siestecita. La tortuga avanzaba lentamente, paso a paso. Llegó donde la liebre dormía, y siguió adelante. Paso a paso, iba dejando atrás el camino. Poco a poco llegó al roble. La hermana liebre despertó y vió que la tortuga estaba cerca de la meta. Entonces se puso a correr con todas sus fuerzas, pero llegó tarde. La tortuga ganó la carrera, porque hizo todo lo que pudo para ganarla. La liebre perdió, porque no quiso probar siquiera.
El tiempo perdido no se recupera jamás.
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